Para el Tribunal Fiscal (TF) no basta con alegar la existencia de infracciones a disposiciones administrativas y/o laborales, tales como no figurar las placas de los vehículos utilizados a nombre del proveedor ni del contribuyente, no encontrar los conductores declarados en las planillas, carecer de licencias alegadas por la SUNAT para desconocer las operaciones observadas.
Por el contrario, en el caso analizado, el TF estableció que el contribuyente sí presentó concluyó que existía evidencia mínima suficiente para acreditar la realidad de las operaciones, como las negociaciones entre la recurrente y los proveedores, el traslado e ingreso de los bienes adquiridos en los lugares de ejecución de las obras, así como el pago del precio acordado, tales como, documentación complementaria como las cotizaciones, guías de remisión, contratos de obra, sellos de recepción, datos del encargado de recibir mercaderías y comprobantes de pago.